{"id":11423,"date":"2022-09-07T16:21:09","date_gmt":"2022-09-07T19:21:09","guid":{"rendered":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/?p=11423"},"modified":"2024-01-14T15:58:41","modified_gmt":"2024-01-14T18:58:41","slug":"brujas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/brujas-2\/","title":{"rendered":"BRUJAS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"is-style-blob-1 wp-block-image size-full eplus-wrapper\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"800\" src=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/brujajpg.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11416 no-lazyload\" srcset=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/brujajpg.jpg 600w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/brujajpg-450x600.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-drop-cap eplus-wrapper\">Mi padre pregonaba el ate\u00edsmo. El me convenci\u00f3 de una forma muy did\u00e1ctica la imposibilidad de que Dios existiera. Me pareci\u00f3 razonable. Nunca en su vida dijo \u201cDios m\u00edo\u201d, mucho menos \u201c Dios me ayude\u201d, y jam\u00e1s nadie le escuch\u00f3 pronunciar \u201cSi Dios quiere\u201d. Mi padre es hasta hoy en d\u00eda un ser sin Dios. En ese sentido hay que valorizar su consecuencia. Pero el p\u00e1rroco me susurr\u00f3 que eso iba a tener sus consecuencias, Dios iba a castigarlo. Y as\u00ed fue, de un d\u00eda para el otro mi padre iba a enfrentarse a las brujas.<br>Qui\u00e9n agarr\u00f3 las llaves del Volksvagen, gritaba. Qui\u00e9n me agarr\u00f3 la pinza que dej\u00e9 arriba de la mesa. Qui\u00e9n me rob\u00f3 el destornillador. Los gritos retumbaban en las paredes de los vecinos y de a poco en el barrio se sospech\u00f3 que en mi casa suced\u00edan cosas sobrenaturales. Mi madre se dec\u00eda atea para complacer a mi padre pero apenas \u00e9l se iba prend\u00eda velas y rezaba algunos rosarios. No recuerdo exactamente cuando todo se desgobern\u00f3, pero en un momento la lucha encarnizada entre las brujas y mi padre no tuvo sosiego y mi madre iba a tomar partido. Yo iba creciendo y las brujas se perfeccionaban, ahora le robaban los lentes y los documentos del auto. Si yo lo dej\u00e9 ac\u00e1 hace un minuto, gritaba mi viejo, se\u00f1alando un lugar siempre muy espec\u00edfico. A veces mi mam\u00e1 encontraba ciertas cosas y trataba de serenarlo. Ese fue el comienzo de un enfrentamiento que iba a derivar en lo obvio. \u00c9l comenz\u00f3 a sospechar que mi madre estaba aliada, encontraba las cosas porque las brujas se lo informaban. Antes esa situaci\u00f3n ella hizo entrar a casa a Do\u00f1a Carlota. Nuestra situaci\u00f3n econ\u00f3mica nos permit\u00eda llamar un m\u00e9dico en medio de la noche. Como en todas las casas de clase media pod\u00edamos hacernos plantillas para el pie plano e incluso elegir un dentista para hacer un tratamiento de conducto pero para ciertas cosas, como siempre ha sucedido, hab\u00eda que hacer contacto con ciertos pobres. Carlota ven\u00eda de barrios donde es m\u00e1s f\u00e1cil que nazcan curanderas que pediatras. Tra\u00eda inciensos y rezos rar\u00edsimos, pasaba gran parte, de ciertas tardes, sacando esp\u00edritus mal\u00e9volos, despu\u00e9s de tomar t\u00e9 con masitas. A mi me exig\u00edan que salga a jugar a la calle mientras la curandera echaba las brujas. Percib\u00ed, subido al \u00e1rbol de para\u00edso de la puerta, que deb\u00eda intentar algo. El aura de mi casa estaba contaminada. Una tarde mi hermano estaba hablando con la gallareta que le hab\u00edan regalado cuando me acerqu\u00e9 a preguntarle, teniendo en cuenta la ascendencia que ten\u00eda con mi padre, si no pod\u00eda sugerirle que crea en Dios. Mi hermano se me qued\u00f3 mirando y la gallareta le mordi\u00f3 la oreja y vol\u00f3 a la pileta. \u00c9l, peg\u00f3 un grito rar\u00edsimo y tuvimos que llevarlo de urgencia a la salita donde lo cocieron y vendaron. Me qued\u00e9 aterrado, era obvio, la gallareta ten\u00eda conexiones con las brujas. Al volver a la casa, con mi hermano recuperado, vimos que un gato negro nos miraba con sus ojos amarillos. Todo se iba a complicar hasta que un d\u00eda las brujas acabaron con el matrimonio de mis padres. \u00c9l carg\u00f3 una valija con ropa y otra con libros en el escarabajo y se fue. Sucedi\u00f3 esto hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap eplus-wrapper\"><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap eplus-wrapper\">El tiempo me permiti\u00f3 intentar una familia. Al igual que mi padre me cas\u00e9 con una mujer muy religiosa que llen\u00f3 la casa de s\u00edmbolos. Intentar una familia laica fue una ilusi\u00f3n vana. Todo iba muy bien hasta que. un d\u00eda. estaba leyendo un libro y fui al ba\u00f1o. Al volver a la mesa vi que el libro estaba abierto en la misma p\u00e1gina pero los lentes hab\u00edan desaparecido. Mir\u00e9 debajo de la mesa, volv\u00ed al ba\u00f1o. Anduve un rato as\u00ed hasta que por arte de magia, mis lentes aparecieron enganchados en mi cabeza. Me caus\u00f3 gracia. Re\u00ed. Sin embargo tuve que girar porque tuve la sensaci\u00f3n que alguien re\u00eda atr\u00e1s m\u00edo. En las siguientes semanas se empez\u00f3 a hacer habitual que los pierda. Mi mujer insisti\u00f3 en que yo no prestaba atenci\u00f3n donde los hab\u00eda dejado. Solo eso. Pens\u00e9 que era posible hasta que un d\u00eda, no los encontr\u00e9 m\u00e1s y tuve que comprarme otros. El problema empeor\u00f3 con los gorros. A raz\u00f3n de mi calvicie, se me hizo imprescindible tener siempre un gorro a mano. En 5 minutos, el sol puede hacerme hervir la cabeza. Con una m\u00ednima exposici\u00f3n termino insolado o con anginas. No tener un gorro es exponerme a la muerte. Aun as\u00ed, nunca grit\u00e9, d\u00f3nde esta mi gorro, pero empec\u00e9 a ponerme nervioso. Termin\u00e9 en un sic\u00f3logo. En la primera consulta tuve que volver corriendo, \u00e9l abri\u00f3 la puerta y me dio el gorro, en ese mismo momento me explic\u00f3 que estaba estresado. Solo eso. Si me tranquilizaba iba a dejar de perder ese tipo de cosas. Ah\u00ed fue que lleg\u00f3 la pandemia y aclar\u00f3 todo. Al estar terminantemente prohibido salir de casa era posible que mi gasto en gorros disminuyese al m\u00ednimo. El primer a\u00f1o lo logr\u00e9. Mi mujer y el sic\u00f3logo ten\u00edan raz\u00f3n. Pero el segundo a\u00f1o perd\u00ed tres. Era algo imposible, solo usaba el gorro para ir al chino a comprar lo b\u00e1sico y jam\u00e1s me hab\u00eda sacado el sombrero en ning\u00fan lado. Cuando empec\u00e9 a perder barbijos me di cuenta que era grave. La primer pregunta que me apareci\u00f3 era si los embrujos se heredaban. Hac\u00eda treinta a\u00f1os que no hablaba con mi padre. Me puse un gorro especialmente preparado para mi calvicie y viaj\u00e9 cuatro horas a su encuentro. Viv\u00eda en una casa simple. Se lo ve\u00eda tranquilo. No esperaba verlo as\u00ed. Estaba en perfecto estado de salud, me recibi\u00f3 jovialmente como si nada hubiera pasado entre nosotros las \u00faltimas d\u00e9cadas. Para quebrar el hielo le dije que sospechaba que mi casa estaba embrujada, me mir\u00f3 fijo y comenz\u00f3 a hablar mientras me invitaba a caminar. He aqu\u00ed las palabras textuales \u201cHijo, durante un tiempo, mis convicciones titubearon, s\u00e9 que compartiste una parte de mi vida donde sospech\u00e9 que las brujas exist\u00edan, tuve una guerra interna. Casi claudico, s\u00e9 que pude haber sido muy intempestivo al irme como me fui pero ahora ten\u00e9s la edad que yo ten\u00eda cuando lo hice, quiero que sepas que busqu\u00e9 refugi\u00f3 primero en la ciencia y despu\u00e9s en la filosof\u00eda, practiqu\u00e9 el eneagrama, Jodorowski me ley\u00f3 el tarot, finalmente hace diez a\u00f1os me intern\u00e9 en la selva peruana y practiqu\u00e9 la cotidiana toma del ayahuasca, la planta milagrosa que encamina a los perdidos. La medicina me mostr\u00f3 lo que no pod\u00eda ver. En mis diarias toma de ayahuasca pude ver que yo, sin querer, concentrado en una cosa, casi sin querer me sacaba los lentes y los dejaba en lugares de dif\u00edcil acceso, hice eso con las llaves, con los documentos y con casi todas las cosas que pod\u00eda tener en una sola mano. Volv\u00ed de la selva peruana con la convicci\u00f3n que no hab\u00eda brujas que robaban mis cosas, era yo mismo que las olvidaba. Una cosa m\u00e1s: Dios no existe\u201d <\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Las palabras de un padre que no hab\u00eda visto envejecer tocaron mi alma. Era ahora un viejo sabio. Volvamos a tomar algo a casa. Camin\u00e9 cabizbajo hasta la puerta. Cuando entramos vi, para mi sorpresa que viv\u00eda solo. En todo ese tiempo que hab\u00eda pasado solo no hab\u00eda aprendido a cocinar nada. Una horas m\u00e1s tarde le dije que me iba, entonces \u00e9l tom\u00f3 las llaves de la puerta y me acompa\u00f1\u00f3 a la vereda. Lo abrac\u00e9 sereno y no s\u00e9 por qu\u00e9 me naci\u00f3 una pregunta simple, por qu\u00e9 me hab\u00eda compartido su experiencia caminando lejos de su casa. Entonces vi que su cara se deshac\u00eda, se entristec\u00eda de un modo muy ni\u00f1o, se acomodaba los lentes, estiraba la camisa y acerc\u00e1ndose a m\u00ed, se\u00f1alaba con el dedo pulgar hacia atr\u00e1s de un modo muy reservado para decirme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">\u201cPara que ellas no escuchen\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi padre pregonaba el ate\u00edsmo. El me convenci\u00f3 de una forma muy did\u00e1ctica la imposibilidad de que Dios existiera. Me pareci\u00f3 razonable. Nunca en su vida dijo \u201cDios m\u00edo\u201d, mucho menos \u201c Dios me ayude\u201d, y jam\u00e1s nadie le escuch\u00f3 pronunciar \u201cSi Dios quiere\u201d. Mi padre es hasta hoy en d\u00eda un ser sin Dios. 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