{"id":12503,"date":"2023-11-23T20:12:55","date_gmt":"2023-11-23T23:12:55","guid":{"rendered":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/?p=12503"},"modified":"2024-01-14T15:58:39","modified_gmt":"2024-01-14T18:58:39","slug":"la-despedida-del-abuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/la-despedida-del-abuelo\/","title":{"rendered":"La Despedida del Abuelo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">La memoria tiene dos caras. Una para andar y otra para quedarse quieto. Busco en mi memoria y entonces encuentro la historia con la que voy a cerrar el ciclo de dos a\u00f1os y medio de Viernes para quedarme quieto. Cuando te cuento algo, por m\u00e1s detalles que le imprima a mi relato, por m\u00e1s Garc\u00eda M\u00e1rquez que intente inevitablemente mi historia, la que recuerdo, relato o invento y escribo no ser\u00e1 nunca tuya si no act\u00faas. Leer es una actividad presente pero si logra su objetivo, el lector debe viajar hacia adentro, conectar al pasado con im\u00e1genes propias y transformar ese silencio que es la totalidad del presente pasado y futuro. Por eso leer es invencible. Para leer hay que aislarse, hay que adentrarse, irse, estar solo.&nbsp; Una historia se hace potente a raz\u00f3n de v\u00ednculos invisibles que se activan. Por eso algunos relatos no funcionan. No tenemos elementos propios para enlazarlos. Leer como toda actividad solitaria implica un esfuerzo. La necesidad de interlocutores hace que erremos. Por eso a veces leemos mal. Queremos leer algo que nadie ha escrito y lo inventamos. Lo he hecho. \u00bfPueda que vivir sea una soledad?<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">La historia&nbsp; me la cont\u00f3 C\u00e9sar&nbsp; una noche, en Yotala. y creo que el protagonista fue el abuelo de Naira. Podr\u00eda corroborar esto. Pero no voy a hacerlo. Esta historia se trata sobre cerrar un ciclo, el ciclo de la vida. El abuelo se iba. Quien tenga un par de muertes por vejez en su haber podr\u00e1 acrecentar esta historia, hacerla propia dando m\u00e1s fundamentos, podr\u00e1 apuntalar a base de an\u00e9cdotas \u00e9sta verdad. Hay muertes por vejez donde el anciano tiene consciencia total de su partida. Algunos esperan que sus hijas lleguen, hay quienes necesitan aclarar algo, hay quien dice una frase novedosa, hay quien suspira. La muerte no siempre es un lugar ominoso. No siempre la muerte ser\u00e1 cruel. Dijo C\u00e9sar que el abuelo estaba en su cama. Lo dijo con estas mismas palabras. Escuch\u00e9 entonces eso mismo: el abuelo estaba en su cama. Sus palabras me llevaron para Capdevila 66. Sus palabras pusieron a mi abuelo en su cama, la que hab\u00eda sido suya pero que en el \u00faltimo tiempo hab\u00eda sido apenas de la abuela porque los dos ya no compart\u00edan el lecho hac\u00eda mucho tiempo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-image aligncenter size-full is-resized eplus-wrapper\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"540\" height=\"429\" src=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/gogh_sembrador.jpg\" alt=\"despedida vang gogh\n\" class=\"wp-image-12504 no-lazyload\" style=\"width:796px;height:632px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">La abuela hab\u00eda colocado la cama enfrentando la ventana de modo que al abrir la puerta del cuarto la cama estaba a la derecha. De madera marr\u00f3n oscura ten\u00eda dos mesitas de luz iguales y con el mismo color. La pared ten\u00eda un verdor mezcla de tiempo y falta de luz. Mi abuelo estaba en el cuento de C\u00e9sar tendido en la cama muriendo. Imagin\u00e9, gracias a mi memoria, la escena desde un lugar que me permit\u00eda ver la totalidad del cuarto. La persiana cerrada, la cortina expuesta. El ropero marr\u00f3n y ondulado guardando ya poco menos que algo y en el centro de la cama mi abuelo, gigante como era, con una musculosa blanca, una que sol\u00eda usar debajo de todas sus camisas. A veces cuando lo asaltabas descuidado se montaba una camisa celeste pero la musculosa era eterna, inamovible. En el cuarto del abuelo los parientes entraban de a puchos. Las hijas, el hijo menor incorregible, una hermana, su mujer, un vecino. Finalmente el abuelo murmur\u00f3 a sus hijas que quer\u00eda que entraran las nietas. \u00bfLas dos? S\u00ed. Las dos. Las dos nietas abrieron la puerta y el viejo gir\u00f3 la cabeza y forz\u00f3 una sonrisa. La frente alta de mi abuelo gir\u00f3 la cabeza de la almohada y una de las ni\u00f1as, una de sus nietas fui yo mientras el relato o\u00eda. Vengan, dijo el abuelo a unas nietas paradas al borde la cama. Suban. La m\u00e1s peque\u00f1a salt\u00f3 a la cama y se le agost\u00f3 en el pecho. \u00bfQu\u00e9 te pasa abuelo? El abuelo sonri\u00f3, y supo. Supo.  Supo todo lo que alguien debe saber alg\u00fan d\u00eda. Todo lo que una pregunta de una ni\u00f1a hace saber. La ni\u00f1a olvid\u00f3 la pregunta al ver al abuelo toser y re\u00edrse. La otra ni\u00f1a, que era mayor, dio vuelta a la cama del modo que yo siendo ni\u00f1o lo hubiera hecho, lleg\u00f3 hasta el borde y al ver al abuelo entendi\u00f3 que tambi\u00e9n hab\u00eda que&nbsp; montarse a la cama y abrazarse a ese pecho.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando el abuelo tuvo a sus dos nietas abrazadas cont\u00f3 Cesar que el abuelo dijo una frase. Yo vi claramente ese momento por eso puedo escribirlo. Fue gracias a mi memoria que no puedo jam\u00e1s olvidar esa historia que desde el momento que la escuch\u00e9 es m\u00eda. El abuelo de Naira: mi abuelo, la ni\u00f1a en el pecho: yo mismo. El abuelo abri\u00f3 las manos entonces como quien se abisma, suavemente apoy\u00f3 sus callos sobre la espalda de las ni\u00f1as y le dio tiempo para acariciar un pelo. La ni\u00f1a peque\u00f1a estaba abrazada el pecho y escuchaba el latir del coraz\u00f3n a paso lento. Mov\u00eda los ojos en busca de noticias y no pudo siquiera enfocar a su hermana que algo m\u00e1s claro percib\u00eda. Desde la caja del pecho la voz del abuelo pudo ser m\u00e1s honda, sin embargo son\u00f3 clara y n\u00edtida, casi agua del r\u00edo. Abuelo, dijo el viejo mirando el techo, esta era la forma de decir lo que estaba sabiendo, \u201cabuelo, \u00bfme podes arreglar la bici? Se me pinch\u00f3 la rueda\u201d. La chiquita escuch\u00f3 la frase que le result\u00f2 extra\u00f1a y levant\u00f3 la vista interrogando a un abuelo que cerraba los ojos feliz de haber vivido y vio el momento exacto en que el \u00faltimo suspiro estaba hecho. El abuelo se fue sabi\u00e9ndolo todo. La otra ni\u00f1a, la ni\u00f1a que soy yo, cerr\u00f3 los ojos fuerte para que el torrente de l\u00e1grimas no la ahogara. Abraz\u00f3 fuerte al viejo que ya estaba muerto mientras la peque\u00f1a de rodillas se qued\u00f3 mirando la muerte y sin saber; aprendiendo. Desde que escuch\u00e9 esta historia me cuesta no creer que es algo que yo no he vivido. \u00a1Son tantas las sinominias! Mi abuelo me arreglaba la bici, la aceitaba, le arreglaba las pinchaduras, me ped\u00eda elegir un color y por m\u00e1s que lo sab\u00eda volv\u00eda a preguntarme y a pintarla de amarillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-pullquote eplus-wrapper\"><blockquote><p><strong><em>El abuelo sonri\u00f3, y supo. Supo. Supo todo lo que alguien debe saber alg\u00fan d\u00eda.<\/em><\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:28px\" aria-hidden=\"true\" class=\" wp-block-spacer eplus-wrapper\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Hoy estoy cerrando un ciclo, si pienso en todo lo que he escrito, las cien historias compartidas, los d\u00edas busc\u00e1ndolas, las madrugadas debatiendo, lo escrito a pura voluntad y sin inspiraci\u00f3n y solo por el ejercicio de hacerlo creo que vali\u00f3 la pena. Ahora que me encuentro en despedida, como siempre tiendo a valorar afirmativamente la vivencia. Soy el que se despide sonriendo. Quisiera que mis \u00faltimas palabras sean como las del abuelo. Intento hacerlo. Este ejercicio no es la muerte es apenas el cierre de un ciclo. Me gustar\u00eda ejercitar despedidas de este tipo para aprenderlas y al final y en la definitiva saber como hacerlo. <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">As\u00ed como lo hizo el abuelo del cuento que supo que sus \u00faltimas palabras ser\u00edan el pedido inocente de sus nietas. Me gustar\u00eda saber si en alg\u00fan momento acud\u00ed, foment\u00e9 o provoqu\u00e9 un pedido de ese tipo y si ser\u00e9 capaz de recordarlo. Un pedido b\u00e1sico. Inocente. Y s\u00e9 que lo he hecho. Tengo algunos rostros que me han&nbsp; hecho saber que me esperaron. Por eso estoy agradecido. Estoy ahora escribiendote para decirte que te agradezco. Te agradezco que me hayas permitido confluir en tus recuerdos. Te agradezco que me hayas le\u00eddo. Dejar\u00e9 de escribir para seguir escribiendo. Espero, no dentro de mucho tiempo, abrazarte de palabras y llamar a tu memoria de nuevo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La memoria tiene dos caras. Una para andar y otra para quedarse quieto. Busco en mi memoria y entonces encuentro la historia con la que voy a cerrar el ciclo de dos a\u00f1os y medio de Viernes para quedarme quieto. 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