{"id":12828,"date":"2024-04-24T11:08:21","date_gmt":"2024-04-24T14:08:21","guid":{"rendered":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/?p=12828"},"modified":"2024-04-25T19:36:42","modified_gmt":"2024-04-25T22:36:42","slug":"hermosos-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/hermosos-cuentos\/","title":{"rendered":"Hermosos Cuentos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Est\u00e1 en casa, pero esta respirando mal. \u00bfMam\u00ed, quer\u00e9s que te lleve al hospital? S\u00ed. Viene mi hermano y en medio de la lluvia la subimos al auto. En el hospital todo se facilita, de pronto ya est\u00e1 en el pasillo, sobre una camilla con la mascarilla de ox\u00edgeno. El doctor Renzo va a atenderla. &nbsp; Imagino un hombre duro pero aparece un muchacho, suave, que la trata cari\u00f1osamente. Adivino una historia. Adivino que Renzo conoce y cree en la frase de Hip\u00f3crates. <em>Primun non nocere<\/em>. Primero no hacer da\u00f1o. Pregunta y tiene tiempo para escuchar. Siempre los que tienen tiempo hacen la diferencia. Se detiene delante m\u00edo y si bien no me mira a los ojos, est\u00e1 tratando de comunicarse. Le hacen un mont\u00f3n de estudios. Vuelve. Tu mami, dice as\u00ed, tu mami. Tu mami est\u00e1 en una situaci\u00f3n delicada, requiere mucho cuidado, vamos a tener que pasarla a Shock Room, para que podamos monitorearla constantemente. El resultado de la placa nos informa que tiene una pulmon\u00eda y a su edad es algo que no debe pasarse por alto. Dentro de poco vendr\u00e1 un camillero y la llevar\u00e1 a cuidado intensivo. Veo como el uniforme azul de Renzo se va lentamente perdiendo en la geograf\u00eda hospitalaria. Entonces bajo la cabeza y la miro. El pecho se le infla de una manera exagerada. Hace 4 d\u00edas se sac\u00f3 una dentadura perfecta y no se la quiso poner m\u00e1s,. La primera vez fue porque se dio cuenta que la enc\u00eda le hab\u00eda cambiado y despu\u00e9s porque se cans\u00f3. Sin dientes es una viejita. No sab\u00eda que, en alg\u00fan momento, iba a vivenciar algo que intu\u00eda: <em>el tiempo tiene una medida indescifrable<\/em>. Estos \u00faltimos 7 d\u00edas han sido 7 a\u00f1os.&nbsp; En el a\u00f1o 1975 yo ten\u00eda siete a\u00f1os. Lo que voy a recordar es uno esos sucesos que me quedaron grabados&nbsp; a hierro en mis recuerdos. Esos recuerdos donde me vi viviendo algo por primera vez. A los siete a\u00f1os fue la primera vez que, en mi vida, sent\u00ed verg\u00fcenza. Voy a relatarlo.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Estamos en la parada del colectivo 239 letra L. La 239 ten\u00eda infinitos n\u00fameros, y la L pasaba por la puerta de mi casa, rumbo a Lanus. Creo que estamos volviendo de algo peligroso, y mi mam\u00e1 disimula, en el a\u00f1o 1975 estaba en la Argentina una organizaci\u00f3n llamada; La triple A. La alianza anticomunista Argentina, y&nbsp; mim madre repart\u00eda a escondidas un diario al que llamaban la prensa y estaba hecho por los comunistas. Mam\u00e1 se arreglaba como si fuera de paseo, y en el fondo del bolso escond\u00eda la prensa. Todav\u00eda hoy suelo pasar por casas que disimuladamente le\u00edan la prensa de los comunistas. Eran casas bien. Acomodadas. Mi mam\u00e1 no llevaba la prensa comunista a los obreros, como ella hab\u00eda sido, en la General Electric. Recuerdo que estamos en un barrio y es media tarde. Algo as\u00ed como las 3, ese momento donde los colectivos de los barrios van medio vac\u00edos. Estamos parados en la esquina y miro hacia la direcci\u00f3n que el colectivo viene. Demora, entonces abre la bolsa y me dice que va a seguir leyendome el libro. Es una historia de animales en la Patagonia Argentina. Es un libro de aventuras para ni\u00f1os, Es la historia de una guerra entre animales, los hermosos, suntuosos y orgullosos: ciervos colorados. Aquellos animales que hasta hoy en d\u00eda pintan la Patagonia y se posicionan en postales enfrentan a unos animalitos de la misma especie, pero menores, de t\u00edmidos cuernos. El libro se llama <em>Renanc\u00f3 y los \u00faltimos huemules. <\/em>Renanc\u00f3 es el hijo de el toqui, el huemul que lidera la resistencia contra el usurpador ciervo colorado.&nbsp; El joven Renanc\u00f3 presencia la pelea de Pehuen, su padre, la derrota y su muerte contra el orgulloso ciervo jefe. Estamos esperando el colectivo cuando mi mam\u00e1 lo abre. No quiero buscar datos que me permitan corroborar o corregir mis recuerdos. De lo que voy a hablar es de mi verg\u00fcenza, no del libro.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-image aligncenter size-large is-resized eplus-wrapper\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/28685444-700x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12829 no-lazyload\" style=\"width:379px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/28685444-700x1024.jpg 700w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/28685444-410x600.jpg 410w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/28685444-768x1124.jpg 768w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/28685444.jpg 798w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\" wp-block-spacer eplus-wrapper\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">El modo que aparecer\u00e1 eso en mi vda. Est\u00e1 leyendo un pasaje donde la madre de Renanc\u00f3 acompa\u00f1a la infancia del peque\u00f1o huemul. El momento que comienza a caminar, la primera vez que salta. Entonces. escucho lo que lee mi madre y que son las palabras de la mam\u00e1 huemul.&nbsp; La madre de Renanc\u00f3 est\u00e1 extasiada viendo a su hijo y le dice, <em>Qu\u00e9 hermoso eres, hijo m\u00edo<\/em>. Es imposible que est\u00e1 frase no haya sido escrito exactamente as\u00ed por Jos\u00e9 Murillo y Ana Maria Ramb. Estoy escuchando el texto, mirando el pasto e imaginando un lugar que aun no conozco, pero en el que voy a elegir, un d\u00eda, vivir. Levanto la vista porque algo le pasa a mam\u00e1.&nbsp; Le ha cambiado la voz. No s\u00e9 que le pasa. Levanto la vista y veo a mi madre dentro del libro. No tengo idea de como es Jos\u00e9 Murillo como escritor, solo s\u00e9 que esos libros andaban entre los hijos de los comunistas. Alguno que haya tenido padres como los m\u00edos, debe haber le\u00eddo alguno de ellos. Levanto la vista y la veo. Es oto\u00f1o. \u00bfO verano? Entonces mi madre me mira y repite: Renanc\u00f3,&nbsp; que hermoso eres, hijo m\u00edo. El mundo se detiene, la miro perdido, muevo los ojos para ambos lados y all\u00ed va a suceder algo en mi madre. Lo que le sucede sucede solo a veces. Los libros son solo una excusa para entender mejor lo que nos pasa. No es para escuchar historias, no es para pasar el tiempo. Los libros sirven para descubrirnos. Mi mam\u00e1 no est\u00e1 leyendo la historia de Renanc\u00f3 \u2026 Mi mam\u00e1 est\u00e1 detenida esperando un colectivo y acaba de descubrir en esas palabras las suyas. Ella quiere en este momento decir esto. Por eso me toma la cabeza llena de pelo renegrido y me dice: <em>Renanc\u00f3, que hermoso eres, hijo m\u00edo<\/em>.&nbsp; Ella se ha conmovido leyendo&nbsp; las palabras que escribi\u00f3 otro y ahora descubre que eso quiere decirme. La escucho y la veo. Escucho a mi mam\u00e1 conmovida elogi\u00e1ndome y ahora acabo de sentir algo que nunca hab\u00eda sentido. Quiero escapar de mi madre. Tengo verg\u00fcenza. No quiero que nadie sepa que mi mam\u00e1 me ama de esa manera. Yo mismo pienso que eso que le pasa a ella no es normal. Y no quiero que alguien lo vea. Es demasiado exagerado. Es algo que debe estar oculto. No s\u00e9 porque raz\u00f3n, por m\u00e1s que estemos solos, siento que me est\u00e1n escuchando en todo el mundo. Que todos se r\u00eden de que mi mam\u00e1 me ame as\u00ed y que me diga que soy hermoso. Yo ya sab\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os que no era hermoso porque sab\u00eda que cosas lo eran. Lo hermoso eran los autitos de colecci\u00f3n que yo ten\u00eda.Las cosas chiquitas, pero con muchos detalles. Yo no. La verg\u00fcenza que tengo me da ganas de  <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">alejarme de mi madre por miedo a que alguien la escuche, me vea y confirme que mi mam\u00e1 no sabe nada.  Me viene a la mente este recuerdo, a segundos que ella se vaya a terapia intensiva, entonces le digo \u00bfTe acord\u00e1s cuando me le\u00edas Renanc\u00f3? La simpleza de los monos\u00edlabos hace que entienda su respuesta dentro de la mascarilla. S\u00ed. Vos me le\u00edas cuentos, mam\u00e1. S\u00ed, dice ella abriendo los ojos. Entonces me doy cuenta de algo importante: No sentir verg\u00fcenza del amor es algo maravilloso. Yo no lo sab\u00eda. Ahora lo s\u00e9, no tengo verguenza de eso y me acaba de aparecer un prop\u00f3sito, y voy a decirlo sin importarme quien escucha. porque ahora ya no veo a una mujer joven leyendo en la parada de un colectivo un cuento a su hijo peque\u00f1o. Ahora estoy vi\u00e9ndome agachado frente a una anciana que est\u00e1 muriendo y entiendo que yo soy un hombre adulto. Soy alguien que regularmente escribe&nbsp; pero ahora tengo un prop\u00f3sito sinverguenza que voy a decirlo en voz alta sin importarme que me escuchen y me vean llorar los que est\u00e1n a nuestros lados en un pasillo atestado de camillas. Yo quisiera, le digo, poder escribir un cuento que alguna vez una madre pueda leerle a su hijo, quiero escribir algo que le sirva a otro, como te sirvi\u00f3 a vos y a m\u00ed. Yo quisiera escribir un cuento que sirviera para una madre y su hijo. Como me sirvi\u00f3 a m\u00ed y a vos. Eso quiero hacer, le digo. Mientras digo eso lloro profusamente. Creo que ella no se da cuenta que estoy llorando porque a la vez r\u00edo.&nbsp; Entonces abre los ojos de nuevos y dice una frase que ir\u00e1 a repetir hasta entrar a la terapia. Dentro de su mascarilla la escucho claramente: Hermosos cuentos. Asiento. S\u00ed, mam\u00e1, vos me le\u00edas cuentos, le digo acercando mi cabeza y bes\u00e1ndola y ella vuelve a repetir: Hermosos cuentos. Una y otra vez lo repite mientras yo la beso, le digo que la amo y la acaricio.&nbsp; Te amo, mi hermano te ama, mi padre, aun a tiempo, tambi\u00e9n, mis hijas y mi mujer te aman. Ahora s\u00e9 que jam\u00e1s voy a olvidarme que ella me le\u00eda cuentos y que quiero escribir uno que sirva para eso. Tengo que poder hacerlo, alg\u00fan d\u00eda. Acarici\u00f3 su piel, me acerco a su rostro, me apoyo y ella sigue repitiendo lo mismo. Hermosos cuentos. Entonces llega el camillero, con el m\u00e9dico y yo la acompa\u00f1o hasta la terapia intensiva sin saber las consecuencias. Estoy un poco angustiado cuando veo que la camilla atraviesa una puerta que no s\u00e9 si podr\u00e9 traspasar para verla de nuevo. Solo me quedan grabadas sonando, como en eco, sus ultimas palabras de este momento. Hermosos cuentos, hermosos cuentos\u2026 hermosos cuentos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1 en casa, pero esta respirando mal. \u00bfMam\u00ed, quer\u00e9s que te lleve al hospital? S\u00ed. Viene mi hermano y en medio de la lluvia la subimos al auto. En el hospital todo se facilita, de pronto ya est\u00e1 en el pasillo, sobre una camilla con la mascarilla de ox\u00edgeno. El doctor Renzo va a atenderla. 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