{"id":12863,"date":"2024-05-30T10:13:58","date_gmt":"2024-05-30T13:13:58","guid":{"rendered":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/?p=12863"},"modified":"2024-06-02T18:20:31","modified_gmt":"2024-06-02T21:20:31","slug":"oir-lisboa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/oir-lisboa\/","title":{"rendered":"O\u00edr Lisboa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\" has-text-align-right eplus-wrapper\">\u00abPara Rita\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Escribo este texto con una certeza. Puedo revelarlo todo, dar todas las indicaciones, pero se necesita la llave y la llave siempre o casi siempre es alguien. Uno de los primeros cuentos que marc\u00f3 mi juventud fue <em>Los primeros hombres<\/em> de Howard Fast, Despu\u00e9s de su Espartaco, ese cuento se me tatu\u00f3 por la soluci\u00f3n que los ni\u00f1os encuentran. Me inquieta no poder recordarla, s\u00e9 que ten\u00eda que ver con el tiempo y s\u00e9\u00a0 que tiene que ver con Lisboa. Ayer de noche, mi hija mayor, me confes\u00f3 que\u00a0 todo aquello que le gusta y no entiende la provoca a investigar hasta el hartazgo. Somos iguales. S\u00e9 que para escribir de Lisboa debo encontrar ese cuento y volver a leerlo. El a\u00f1o pasado, cuando estuvimos all\u00ed alguien que hasta ese momento me pareci\u00f3 apenas un ser encantador, nos coment\u00f3 que en Lisboa hab\u00eda un bar secreto, llegamos a su puerta pero estaba cerrado. Este a\u00f1o ella nos estaba esperando. Lisboa es avallasada por el turismo, es encantandora, magn\u00e9tica pero sin embargo hay m\u00e1s Lisboa en Lisboa que conexi\u00f3n con internet. Ahora puedo decir que ella tiene las llaves, caminar con ella es parecido a seguir a Frodo Bols\u00f3n por <em>la comarca,\u00a0<\/em> la bienvienen y entra, andar con ella es cruzar turistas que est\u00e1n mirando otras cosas, es andar caminando r\u00e1pido por callejones oscuros donde pareciera que algo malo va a pasar pero todo lo que pasa es bello, es agacharse para ver lo que un z\u00f3calo esconde. Claro que para conocer la Lisboa de la escribo hay que andar con quien tiene las llaves, como es su caso. En la pel\u00edcula <strong>La Grande Belleza<\/strong> el protagonista vive lo que nosotros hemos vivido, pero en Roma, justamente porque conoce a quien tiene las llaves. Esta vez, mientras caminaba por Alfama, me asalt\u00f3 una conclusi\u00f3n, conozco quiz\u00e1s todas las ciudades hist\u00f3ricas de America Latina,<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">en muchas de ellas he vivido largos meses, puedo describir de memoria rincones de Quito, o Antigua Guatemala, saber donde esquivar el sol en Sucre o donde ganarlo en Salta. Si sumara todos esos lugares Lisboa seria m\u00e1s grande. El tema con Lisboa es que no termina, y en que no hay tiempo para sus misterios porque por ejemplo todos, m\u00e1s o menos, saben que hay un lugar de Lisboa donde toc\u00f3 Madona, donde Sting amanece, donde Bod Dylan susurra, y donde Phil Collins toca el piano al d\u00eda siguiente que canta Caetano y ciertos magos menos p\u00fablicos que&nbsp; sin aviso se encuentran. En el bar entran no m\u00e1s de 25 personas y quien se sienta aprende que no se puede usar el celular, y mientras el m\u00fasico toca y canta sin micr\u00f3fono alguno, no se puede hablar, y sobre todo: no se puede aplaudir. Al finalizar los temas lo \u00fanico que se puede hacer es frotarse las manos como cuando se tiene frio y se est\u00e1 frente al fuego. A ese lugar solo se puede ir a recordar. He estado ah\u00ed y por un compromiso que asum\u00ed con ese espacio no escribir\u00e9 a quien he visto y escuchado. Imaginen lo que quieran. Fue esa persona. Uno de los \u00faltimos d\u00edas que estuvimos en Portugal&nbsp; ella nos llev\u00f3 a Sintra, supe unos d\u00edas antes, que all\u00ed hab\u00eda un acantilado que entraba tan pero tan adentro del mar que Fabio&nbsp; me confes\u00f3 que cuando hace el espect\u00e1culo que creamos juntos y cuando repite las palabras de Galeano&nbsp; piensa que est\u00e1 justo en aquel lugar donde para mirar todo el mar, se necesita ayuda.&nbsp; Eso sucede esencialmente en un lugar lleno de chinos sacando fotos pero a unos kil\u00f3metros&nbsp; hay un lugar igual donde no va nadie.&nbsp; En el borde del acantilado hay una barreta y una soga por la que se puede descender a una punta m\u00e1s exagerada. All\u00ed me par\u00e9 mirando hacia Am\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-image aligncenter size-full is-resized eplus-wrapper\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/que-hacer-en-lisboa-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-12864 no-lazyload\" style=\"width:836px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/que-hacer-en-lisboa-1.png 640w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/que-hacer-en-lisboa-1-600x400.png 600w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\" wp-block-spacer eplus-wrapper\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Mirando hacia ac\u00e1. Hacia donde mi madre ya no est\u00e1. Entonces volv\u00ed a pensarme, en la peque\u00f1ez y en la inmensidad. Al girar mi vista vi que ella me observaba con los ojos verdes desorbitados de felicidad. \u00bfC\u00f3mo no amar a los seres que buscan la felicidad de los otros? Abrac\u00e9 al \u00e1ngel que me hab\u00eda permitido entrar a ese Portugal posible aquel que parece recordarme el cuento de Howard Fast, entonces entiendo que debo buscar el libro. Lo encuentro y me parece que me equivoqu\u00e9, no recordaba que eran las cartas de dos hermanos. Para mi, la naturaleza del cuento se basaba en que unos cient\u00edficos buscaban beb\u00e9s con un alto coheficiente intelectual y de distintas regiones del mundo para hacer una experiencia, que a diferencia del se\u00f1or de las moscas, termina saliendo bien. Construyen una comunidad con un par\u00e1metro inexpugnable: amor. Completaron aquello con conocimiento y sin familia.&nbsp; Los beb\u00e9s crecen en un ambiente irrenunciablemente amoroso y los resultados aparecen r\u00e1pido, a los siete a\u00f1os ya no ten\u00edan nada que ense\u00f1arles y fue a partir de los 8 que los ni\u00f1os ya son m\u00e1s sabios que cualquier ser humano anterior. A los nueve, sucede algo que siempre vi como una pel\u00edcula, los ni\u00f1os est\u00e1n en c\u00edrculo y en silencio, algunos apoyan sus cabezas y finalmente uno de ellos dice: O\u00ed. La rueda se desarma y comienzan todos a saltar de alegr\u00eda. Lo que ha sucedido es que han descubierto la telepat\u00eda.&nbsp; La inteligencia de los ni\u00f1os les hace r\u00e1pidamente advertir el modo en que el planeta va a sobrevivir.&nbsp; El tiempo pasa y de pronto la telepat\u00eda les confirma que saben no solo lo que piensan ellos sino todos los dem\u00e1s. Los ni\u00f1os son todos los seres humanos juntos. Pronto advierten que apenas quieran implementar la paz y el amor ser\u00e1n atacados, entonces instruyen a sus padres a reunir en un per\u00edodo de tiempo r\u00e9cord una cantidad de beb\u00e9s mayor para un\u00edrseles antes de&nbsp; solucionan el problema.  Una vez que los nuevos beb\u00e9s entran a la comunidad de los primeros\u2026 lo hacen. <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Lejos de defenderse con violencia, los ni\u00f1os hacen algo justo cuando vienen a acabarlos, lo que hacen es moverse una mil\u00e9sima de\u00a0 segundo en el tiempo hacia el pasado. Con ese acto los que est\u00e1n en el presente jam\u00e1s pueden verlos. Las tropas\u00a0 avanzan con miles y miles soldados, de bombas y armamento\u00a0 y justo cuando est\u00e1n por atacar; la zona de exclusi\u00f3n desaparece. Frente al ejercito est\u00e1 el vac\u00edo.\u00a0 El pasado no puede verse. Esa es la cruz que cargan los que piensan y luego sienten. Las bombas no pueden caer en el pasado. El hecho de moverse una mil\u00e9sima de segundo hacia atr\u00e1s les permite a los ni\u00f1os saber siempre lo que est\u00e1 por pasar y hasta prevenirse.\u00a0 Termino de leer el cuento y advierto que era esto lo que quer\u00eda decir de Lisboa, de la Lisboa que conoc\u00ed con ella, el \u00e1ngel que como en el cuento de Howard Fast, sabe el secreto. Ella nos permiti\u00f3 entrar a la Lisboa de una mil\u00e9sima de segundo atr\u00e1s, la que no pueden ver los turistas, los apresurados y los malvados\u00a0 y tambi\u00e9n la que no puede destruir nadie. Ahora que s\u00e9 esto se me ha ido la angustia que me provoca la mala interpretaci\u00f3n de mis actos. Puedo, tal vez, decir que para escuchar Fado hay que ir a la Tasca de S\u00e9, y probar todo las variantes del restaurant barrio, que hay que perderse en la Portugal mora, y apoyar la frente en los azulejos,\u00a0 que habr\u00e1 que entrar al senegal\u00e9s a comer el plato del d\u00eda sin entender ni una palabra, ba\u00f1arse en el mar y comer bacalao, andar por Alfama\u00a0 con la certeza de que se pueden juntar todas las ciudades antiguas de Am\u00e9rica y ni arrimarse a Lisboa, habr\u00e1 que comer pastel de nata, que se debe andar siempre caminando, cerca del mar, en la monta\u00f1a escarpada y en la escaleras, en los callejones diminutos y cerca del mar. Y andar por el Chiado, y cansarse en la Graca y mirar el puerto y subir al mirador del Carmen y entrar a un bar secreto que queda despu\u00e9s de bajar una escalera y pasar por un bar que tiene otra escalera por donde se desciende y se entra a un lugar bajito donde casi agachado uno <\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\" wp-block-image aligncenter size-large eplus-wrapper\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-12865 no-lazyload\" srcset=\"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-600x400.jpg 600w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Cabo-da-Roca-Sintra-Portugal-ocean-daylight-1.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\" wp-block-spacer eplus-wrapper\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">llega\u00a0 en cuatro patas hasta el rinc\u00f3n donde hay una ventana de 30 cm, donde es casi obligatorio apenas meter la cabeza y ver que\u00a0 Lisboa es la ciudad capital m\u00e1s hermosa del mundo.\u00a0 Es la \u00fanica donde uno puede perderse seguro que enseguida va a encontrarse. Que es la ciudad del \u00fanico hombre que fue 5 poetas, y que vivi\u00f3 en todos sus balcones, porque a Lisboa, la\u00a0 que conozco, se entra por una persona. No por un <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">mapa. Si quer\u00e9s pensar en lo que he escrito no encontrar\u00e1s el secreto.&nbsp;Lisboa es como la vida, hay que vivirla sin sentimientos prematuros, sin malos augurios, quien pueda hacerlo, siento que quien se anime a disfrutar el aire y sus consecuencias puede que, como yo, encuentre un \u00e1ngel que nos retroceda una mil\u00e9sima de segundo en el tiempo y nos haga sentir que estamos, como los ni\u00f1os del cuento, oyendo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPara Rita\u00bb Escribo este texto con una certeza. Puedo revelarlo todo, dar todas las indicaciones, pero se necesita la llave y la llave siempre o casi siempre es alguien. Uno de los primeros cuentos que marc\u00f3 mi juventud fue Los primeros hombres de Howard Fast, Despu\u00e9s de su Espartaco, ese cuento se me tatu\u00f3 por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12864,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[48,315],"tags":[168,607,608,110,387,69],"class_list":["post-12863","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-portada","category-relatos","tag-articulo-sergio-mercurio","tag-nisboa","tag-oir-lisboa","tag-podcast","tag-relatos-de-viernes","tag-sergio-mercurio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12863\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}