{"id":13166,"date":"2024-11-02T23:40:11","date_gmt":"2024-11-03T02:40:11","guid":{"rendered":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/?p=13166"},"modified":"2025-04-05T23:11:08","modified_gmt":"2025-04-06T02:11:08","slug":"telomian-condie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/telomian-condie\/","title":{"rendered":"Telomian Condi\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns eplus-wrapper is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas no eran de ning\u00fan Juan Zamora, el aire se llamaba de otro modo, la laguna espejaba el paisaje y el hombre de esta tierra ignoraba hasta d\u00f3nde y cu\u00e1n brava ser\u00eda la invasi\u00f3n que llegaba por el r\u00edo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">El camino del omb\u00fa que el indio hab\u00eda creado, y del que hoy apenas queda un rastro en esta vieja estaci\u00f3n de Banfield, dibujaba la ruta que los caballos&nbsp; no reyunos llevaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas no eran de ning\u00fan Juan Zamora, el hombre de esta tierra hab\u00eda sabido admirar los flamencos, el derroche de p\u00e1jaros y a su cacique, estirpe de su propia raza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Telomi\u00e1n Condi\u00e9 era el hombre, dos piernas, dos brazos, un alma. El puma que merodeaba lejos del cacique enredaba su caza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas no eran de ning\u00fan terrateniente, el verde ignoraba la cal y el hierro y, a punta de flecha, estos hombres defend\u00edan la tierra que ven\u00edan a usurparle. Los flamencos aletearon distinto y mancharon el atardecer cuando la guerra dio su primera estocada. Mil quinientos ochenta. Todo este verde imposible,&nbsp; con buenos aires, se iba a llenar de gritos salvajes. El salvajismo del usurpador no conoc\u00eda mesura, se sab\u00eda se\u00f1alado por el hambre, por la ambici\u00f3n y por un Dios que distingu\u00eda razas. \u00bfQu\u00e9 nombre ten\u00eda ese r\u00edo antes de aquella guerra?, \u00bfqu\u00e9 nombre ten\u00edan esas aguas antes de llenarse de sangre?<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Olvidamos el r\u00edo, de tanta sangre, olvidamos la invasi\u00f3n de tantas invasiones. Y de tanto olvido, hicimos del m\u00e1s triste acontecimiento de estas tierras apenas una palabra espa\u00f1ola que lo dice todo, y hacemos de cuenta que no dice nada. La matanza, el r\u00edo de la matanza. Lo decimos r\u00e1pido y hasta ponemos en duda el origen de tan terrible palabra. Pero es eso lo que dice, dice muerte de un hombre, hace silencio y lo repite, porque matanza nunca ser\u00e1 la muerte de muchos hombres, sino la muerte de un hombre infinitas veces. Es eso y nada m\u00e1s que eso, el r\u00edo de la muerte. De la guerra del indio contra el usurpador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">\u00bfCu\u00e1l r\u00edo? No hay r\u00edos aqu\u00ed. \u00bfNo est\u00e1n todos entubados? \u00bfLa matanza? Entubemos la muerte entonces. La costumbre olvida de mala costumbre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">El primer enfrentamiento con los invasores llev\u00f3 mucho tiempo; Garay, que ven\u00eda de fundar por segunda vez Buenos Aires, quiso extender su Espa\u00f1a hasta estas tierras pero una flecha en un brazo cambi\u00f3 su argumento. \u00a1Ay, Garay! \u00a1Te moriste en un derrotero que solo recuerda el omb\u00fa!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Despu\u00e9s de muchas lunas, de mucha sangre, por fin los indios iban perdiendo, as\u00ed lograron detener el caballo de Telomi\u00e1n y dominarlo. El espa\u00f1ol, incr\u00e9dulo por la traici\u00f3n, no comprend\u00eda lo que suced\u00eda: el animal que tan bien hab\u00eda funcionado en la conquista de M\u00e9xico y Per\u00fa, en esta pampa, se daba mejor con el indigno. El indio montaba en pelo, domaba hablando y el caballo se domesticaba porque el animal entend\u00eda del indio su silencio. Un godo trat\u00f3 de bajar del equino al cacique y finalmente opt\u00f3 por acuchillar el caballo, para que el bravo desmontara. Cuando cay\u00f3 al suelo, Telomi\u00e1n no pudo dejar solo a su compa\u00f1ero en su \u00faltimo encuentro. Le cerr\u00f3 los ojos mientras los godos tomaban las crines del hombre que miraba a su caballo muriendo. Lo aprisionaron, se aquiet\u00f3 el pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\"><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column eplus-wrapper is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\" eplus-wrapper\">La misericordia del invasor necesitado de esclavos perdon\u00f3 la vida del gent\u00edo, pero a su jefe lo conmin\u00f3 al exilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Tres a\u00f1os despu\u00e9s, con grilletes en los pies est\u00e1 Telomi\u00e1n Condi\u00e9 en el Brasil. El imperio portugu\u00e9s es tambi\u00e9n inmenso y es de esa inmensidad que escapa. Con grilletes en los pies, sin ruta, guiado por estrellas, con la mirada afiebrada, camina el regreso a su tierra, a la que llega despu\u00e9s de muchas lunas. Hombre n\u00f3made por excelencia, con la estirpe y el alma que le quedan, levanta a sus bravos, todo su pueblo pelea, ya no hay r\u00edo que rebautizar pero hasta es posible que esta vez venza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Un p\u00e1jaro de mal ag\u00fcero. Un gato mont\u00e9s traicionero. Derrotan al indio de nuevo. Aun as\u00ed, Telomi\u00e1n, vencido, no pacta. \u00bfExiste otra manera de vivir? No en estas tierras donde el hombre sabe el horizonte, porque la pampa permite eso, subirse en las ancas de un reyuno, otear el horizonte tapando con la mano en visera el sol de primavera, acuclillarse, montar en pelo e inventar el viento. El indio de estas tierras sab\u00eda lo que era lejos, plantaba el omb\u00fa para guiarse en su territorio y no aceptaba el miedo o el embrujo del que ven\u00eda caminando sucio y con armaduras brillantes. El hombre de estas tierras era n\u00f3made, su tierra era el llano, la inmensa pampa y esas leves lomas. Cuando Telomi\u00e1n vuelve a ser capturado, un lenguaraz guaran\u00ed intenta que el indio acepte la rendici\u00f3n pero es en vano. En una diatriba inmoral fuerzan a su hijo a rendirse. Dicen que acepta, que firma. Que se llama Diego. \u00bfQu\u00e9 es firmar un papel para un indio que detiene un guanaco en carrera con dos piedras redondas y unos tientos, arriba de un caballo que corta el viento pampero?<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">En el atardecer que arde, vuelve Telomi\u00e1n a ser llevado prisionero a un lugar tan lejano como para que jam\u00e1s regrese. El imperio portugu\u00e9s es lejano para un espa\u00f1ol pero el guaran\u00ed no es extra\u00f1o para Telomi\u00e1n, son ellos quienes ayudan al cacique del sur en su nuevo escape.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas no eran a\u00fan de Juan Zamora, Telomi\u00e1n Condi\u00e9 vuelve a regresar, viene hacia nosotros m\u00e1s guerrero que antes. La \u00fanica soluci\u00f3n, piensan los que siempre han ganado, es matarlo. Pero ya en esa \u00e9poca conven\u00eda no crear m\u00e1rtires, los pueblos se desbocan ante el asesinato de un l\u00edder. Hay que hacerlo desaparecer. Que nadie sepa nada. Hay que tener a la indiada tranquila, no sea cosa que algo nos vuelva a salir mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">De esa miseria venimos y en miserias nos vamos quedando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas no eran de ning\u00fan Juan Zamora, el cacique Telomi\u00e1n Condi\u00e9, erguido sobre su postura, contemplaba el horizonte de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\" eplus-wrapper\">Cuando las lomas fueron por fin de Juan Zamora, empezamos a olvidarnos. Olvidamos nuestra historia clara, olvidamos la sangre en el r\u00edo Matanza quiz\u00e1s porque a\u00fan hoy por sus aguas fluye otro tipo de matanza, le llamamos simplemente \u201cRiachuelo\u201d.&nbsp; Olvidamos los p\u00e1jaros, olvidamos los pumas y lentamente de nosotros mismos nos fuimos olvidando, pero el cacique que tres veces volvi\u00f3 a levantar a su pueblo sigue volviendo y debajo de este cemento donde la tierra desde un inmenso silencio calcula su eco, se adivina que todav\u00eda hoy viene regresando el hombre que am\u00f3 esta tierra primero, Telomi\u00e1n Condi\u00e9, su nombre<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando las lomas no eran de ning\u00fan Juan Zamora, el aire se llamaba de otro modo, la laguna espejaba el paisaje y el hombre de esta tierra ignoraba hasta d\u00f3nde y cu\u00e1n brava ser\u00eda la invasi\u00f3n que llegaba por el r\u00edo.&nbsp; El camino del omb\u00fa que el indio hab\u00eda creado, y del que hoy apenas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13349,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[62,4,315],"tags":[641,639,673,360,640,678,336,69,637,638,642],"class_list":["post-13166","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-medios","category-relatos","tag-1580-guerra-contra-el-indio-ombues","tag-cacique-telomian-condie","tag-cacique-telomian-condie-2","tag-el-banfileno","tag-juan-de-garay","tag-juan-zamora","tag-relatos-sergio-mercurio","tag-sergio-mercurio","tag-sergio-mercurio-telomian-condie","tag-sergio-mercurio-cacique-querandi","tag-telomian-condie"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13166\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13349"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sergiomercurio.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}