El médano susurró
-El dilema de las cosas bellas
Es que no saben quedarse juntas
Y así terminó el encuentro de Arenas

El médano susurró
-El dilema de las cosas bellas
Es que no saben quedarse juntas
Mi padre pregonaba el ateísmo. El me convenció de una forma muy didáctica la imposibilidad de que Dios existiera. Me pareció razonable. Nunca en su
Revista Moin Moin En parte inferior cambiar las páginas
De 29 a 31 de janeiro, artista argentino traz o espetáculo «Aqueles velhos de…» para a Caixa Cultural da capital cearense 29.01.2016 por Roberta Souza – Repórter
Cuando las lomas no eran de ningún Juan Zamora, el aire se llamaba de otro modo, la laguna espejaba el paisaje y el hombre de
6 respuestas
Hermoso, profundo y conmovedor hasta las lágrimas.
¡Muchas gracias!
Pero siempre con una sonrisa
Por eso no nos vemos seguido
Abrazos eternos amigo
corta la bocha
El susurro del médano, una enseñanza. Veo su belleza imponente cuando el sol lo abraza en su conjunto, una montaña de oro que recorta en su altura el celeste del perturbador cielo marino, también lo veo entre lomadas color tierra como desafío al paisaje norteño, portando un tono distinto a su entorno y no lo veo explotar en su impotencia en donde las arenas individualistas, rebeldes unitarias vagan su pequeñez, dispersas, insignificantes no aceptaron del viento su ayuda para que todas juntas levanten su montaña de oro. Me parece que se me escapó la cadena ! Pero ya está, es lo que me sugirió el susurro del médano. Abrazo.
Creo que el médano susurra porque está cansado.