Encontró a la muerte en una esquina
pero no era su hora
y tampoco era la muerte
y tampoco era la vida
ni que decir de haberla encontrado
sin embargo
créanme
se fue con ella

Encontró a la muerte en una esquina
pero no era su hora
y tampoco era la muerte
y tampoco era la vida
ni que decir de haberla encontrado
sin embargo
créanme
se fue con ella

El último rollo de fotografía que revelé fue para mi vieja. Tenía una camarita pocket negra. Momentos que entendía debía registrar de algún modo, pero
Calladito me mira a los ojos, vamos a gastar todo en una ficha. Son 100 dólares. Hace 5 minutos entramos al casino. Tenemos la edad

Como todos saben, tengo un parecido con Borges, el primero es que no veo bien y el otro es que tengo un abuelo que formó