Estuve a punto de perderme Kung Fu Panda. Si no hubiera sido padre, y si no hubiera tenido un amigo me la perdía. No lo hagan.

Estuve a punto de perderme Kung Fu Panda. Si no hubiera sido padre, y si no hubiera tenido un amigo me la perdía. No lo hagan.
Atravesó la puerta del salón con unos anteojos ni muy tradicionales ni muy novedosos. La nariz aguileña y los ojos azules. Encorvado, fruto de haber
“El espejo me copia” dijo Maxi, en sala de tres años, subió sus hombros eso cosquilleó sus orejas y ante la mirada serena de la