El Grillo

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por Sergio Mercurio

De grillos no hay plagas. Hay un grillo medio famoso en una película de dibujitos de disney, no me acuerdo cual. Creo que tenia galera, frack y bastón. El grillo es uno de esos insectos que poseen buen status, nadie se jacta por matar uno. Pero alguna vez, sin querer lo hemos hecho y vemos como suena. Se rompe como madera balsa. Es fácil matarlo. No así el mosquito. Por ahora, los defensores de todo tipo de vida, callan. POR-AHORA. No sé exactamente para que sirve el grillo. Son como langostas pero más chiquitos y marrones. Esa es la diferencia esencial, ademas de que ellas cuando salen a festejar un mundial de fulbo acaban con la plantación de Egipto y ahi nos damos cuenta que las plagas no eran siete.  Me puse a ver como era porque hace tiempo estoy creando mi nuevo trabajo: Cabeza de Vaca. Se trata de la vida de Alvar Nuñez y estoy en la recta final. Va a ser un trabajo que no pienso presentar en teatros , ni anunciar por redes sociales. Me cansé. Lo voy a hacer en casas. En el living de una casa y para pocas personas. De hecho lo voy a estrenar en la mía. Dentro de poco, lo voy a anunciar por este medio. Lo primero que leí de Cabeza de Vaca fue una novela. Me fascinó, era el año 2006 y estaba en misiones, en la casa de Marcelo, yendo para Brasil a filmar la pelí de Efigenia. Marcelo me dijo que era el libro que más le gustaba a su padre, me lo entregó en Posadas y se lo di al padre en Iguazú, un día antes me sorprendí en la garganta del diablo, de un modo similar a Cabeza de Vaca podría haberlo vivido  Cuando leí la novela, me llamó la atención la historia de un grillo. Arriba del barco en el puerto de San Lucas de Barrameda, en España  los marineros, que esperan la orden de zarpar, identifican el sonido de un grillo, un cricri, suave, hasta romántico. Después de tres días no pueden soportarlo. Hay que encontrar al grillo y matarlo. Durante el día parece que ha bajado. Solo lo escuchan de noche.  Lo buscan pero el grillo se calla, el barco zarpa y se olvidan. Más de un mes después, están llegando a América pero es de noche, pierden el rumbo y el mar se pone bravo, la presencia de la muerte hace olvidarlo, en el barco solo hay desesperación, aquí comienza la historia de los naufragios de Alvar. Los marineros saben que el barco va a hundirse en el medio del mar. Algunos rezan, otros pelean con cuerdas, y velas, todo se vuelca y se pierde por la borda. La parca trae el silencio. La oscuridad sigue cerrada, el tiempo pasa, el mar se calma, saben que morirán en alta mar antes que amanezca. Ahí sucede. Cuando todos se callan esperando el final. Cricri, Cricri. Los marineros tienen los ojos abiertos para no ver nada. El grillo quiebra el desgano, El grillo va a morir con ellos. Ha vuelto a cantar después de mas de un mes.

Y Canta, porque siente la tierra. Los que van a morir, se alzan. Y en la oscuridad festejan al grillo que ha vuelto, al grillo que acaba de salvarlos. Cantando, no es hora de morir, la tierra esta cerca. Esa historia fabulosa pertenecía al libro que leí en Misiones.Muy poco tiempo después con el libro Naufragios, de Alvar Nuñez, descubrí que la historia era cierta, por eso una de las primeras cosas que hice para mi obra fue el grillo. Eso fue hace meses atrás, Lo cuidé con esmero, le insuflé lo que tengo, pero nunca cantó. Nico lo vio nacer, mientras prepara las máscaras.  Hace unas semanas, me encerré a crear la obra con Lequi. Me sumergí en la creación durante dos semanas.  Lequi me veía, Y el día final se sentó a ver todo el material que habia reunido, eran 6 escenas. Dos escenas aun no podía mostrarlas por problemas técnicos,  comencé a ordenar todos los objetos y ahí lo comprobé: El grillo habia desaparecido. Búscame en el taller minuciosamente, en la casa, en la cocina, y en el patio, en la memoria. Era imposible haberlo tirado. Era imposible. Hice la pasada sin el grillo. Lo primero que pensé fue en la historia de Alvar. Hice una analogía (será esta, la palabra correcta), el grillo solo volverá a aparecer cuando yo llegue a tierra firme.  Los días siguientes seguí trabajando y busqué el grillo por toda la casa. Ahí me di cuenta que nunca le había sacado una foto, Había investigado muchísimo pero nunca le había sacado una foto. Me desesperé, había tardado mucho para crearlo. Había que caminar en el desierto de la creación. Me enojé y me observé entonces comencé a hacer otro. Me salió mal. Traté de identificar en la foto de Nico el tamaño exacto. Terminé uno nuevo con la certeza que no estaba tan bien como el otro. La nostalgia del grillo, tomo cuenta de mi creación. Unos días después cerré mi trabajo  corporal con Gustavo y me sentí feliz, No estaba tan viejo. Estaba creando algo nuevo y me esta dando mucha alegría. Mi potencia de vivir aumentaba. Solo volverá a aparecer si encuentro tierra, me dije. Sin olvidarlo, seguí, me escribí con Cesar para coordinar la forma y el tiempo en que me dirigiera. Nuestros correos se mezclaron de futbol. entonces volví a pintar el nuevo grillo y lo termine. Era de tarde. El grillo nuevo iba a reemplazarlo, iba a lograr el trabajo. Me acerqué al ventanal y vi el patio donde estrenaré la obra, el sol de invierno inundaba la sala, y le daba luz a los libros, no sé porqué observe aquel que compré en México, aquel que da cuenta de la historia del cacao. Es un libro marrón. Lo mire serenamente y entonces lo vi. Había vuelto, del mismo modo. En México, y para anunciarme que la tierra firme estaba cerca.

6 respuestas

  1. Qué bonito! Me da mucha curiosidad tu obra sobre La historia de Cabeza de Vaca. Ese personaje tiene mucho para contar

  2. Como siempre las palabras justas en el momento preciso. Gracias por esta historia Sergio querido! Te abrazo.

  3. La vida es un misterio perfecto, y que bueno que el mercurianismo sea parte de ese misterio, y claro el grillo.

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