He saltado por arriba de mí mismo Tomado un envión Me he saltado Desde allí me he visto en la misma actitud de otro tiempo Al pasarme por arriba miré hacia abajo y vi un punto Detenido aprovechando Mi actitud de reja Fulgurante azul tranquilo No sé si era yo mismo O mi reflejo Entre el que salta y el qué se detiene prefiero el que escribe
Sí, Zambia
Los niños de los años setenta que nos enfrentábamos a los kioskos argentinos debíamos resolver un dilema: Tita o Rodhesia. La tita era una galletita